La policía del Condado de Will, al noreste de Illinois (EE.UU.) ha hallado más de 2.000 restos fetales médicamente conservados en la casa del doctor Ulrich Klopfer, que había colaborado durante mucho tiempo en una clínica abortiva de Indiana y que falleció la semana pasada.

Rogamos a Dios por eterno descanso de su alma y que haya tenido misericordia de él dándole una oportunidad de conversión y arrepentimiento antes de morir.

Tradicionalmente el aborto está penado en la Iglesia con pena de excomunión, pues es quitar la vida a alguien indefenso que tiene derecho a vivir y no se puede defender. La Oficina del Sheriff del Condado de Will ha comunicado que un letrado de la familia de Klopfer les avisó del hecho de encontrar posibles restos fetales en el domicilio del doctor.

“No hay pruebas de que los abortos se realizaran en la propiedad”, asegura el texto, que agrega que se ha iniciado una investigación y que la familia del médico fallecido está “colaborando dócilmente”.

Aunque la noticia ha salido en muchos medios estadounidenses y en algunos rotativos españoles no hay ningún vídeo en español de esta atrocidad. Por eso merece la pena ver el impactante testimonio gráfico en lengua portuguesa.