Muchas personas creen de buena fe que el cuerpo del Padre Pío está totalmente incorrupto en un estado perfecto de conservación y esto no es del todo exacto, pues si bien es cierto que al descubrir el cadáver esta sin descomponer del todo, no estaba en perfecto estado y le tuvieron que poner una mascarilla de cera elaborada para la ocasión como pueden apreciar en la foto de portada.

El rostro del santo está en parte deteriorado. A muchas personas les costó aceptar esta información, pues les daba mucho más devoción creer que el santo estaba en ese estado realmente.

La Iglesia nunca llegó a confirmar que el Padre Pío se encontraba incorrupto, aunque bien es cierto que esas imágenes con el rostro perfecto corrieron como la pólvora por todo el orbe católico y miles, incluso millones de fieles llegaron a creer de manera piadosa que estaba incorrupto.

Nazzareno Gabrielli, es experto mundial del Vicariato de Roma para la conservación de los santos y bioquímico al servicio de la Santa Sede. Su prestigio está fuera de toda duda, pues se ha ocupado de cuidar los restos de importantes santos incorruptos de la Iglesia.

Gabrielli contó que, al abrir el féretro de Padre Pío, se puedo comprobar lo siguiente: La piel del rostro aún existía, aún tenía orejas y labios y barba, pero no tenía ojos ni nariz, la cabeza y el tronco estaban bien conservados.

Lo que más impresionó a los expertos de la comisión fue la total ausencia absoluta de malos olores.

Noticia original: Aleteia