P. Dionisio Fierro Gasca

ESCOLAPIO

Fue San Jerónimo Emiliano uno de los hombres más favorecidos de la Santísima Virgen. En su juventud abrazó la carrera de las armas, y pronto se dejó arrastrar de los más grandes desórdenes.

En medio de su vida licenciosa tenía quien velase por él: era la Inmaculada Virgen. Hecho prisionero de guerra, sus enemigos lo pusieron en un obscuro calabozo, cargándolo de cadenas. En aquella lóbrega prisión se acordó de Dios, a quien tanto tiempo había olvidado, y tanto había ofendido. Recordó su antigua devoción a Nuestra Señora de Treviso, la consoladora de los afligidos, y el refugio de los pecadores, que había hecho sus delicias en su niñez. Derramando abundantes lágrimas, la suplicó tuviese piedad de su desgracia, prometiéndole visitar a pie descalzo su santo templo, y publicar por todas partes sus beneficios.

Hecho este voto, una luz celestial iluminó la prisión, descendió a él la Santísima Virgen, que rompió sus cadenas, y abrió la puerta de la cárcel, guiándolo Ella misma a través del ejército enemigo hasta las puertas de Treviso. Jerónimo cumplió su voto, se dedicó al servicio de Dios y de su libertadora la Virgen María, y pronto fue un modelo de perfección y de abnegación cristianas.

Oración

Virgen Inmaculada, fuisteis la esperanza de los siglos y el objeto de las visiones de los Profetas del Pueblo de Dios. En Vos pensaban los Patriarcas en los prolongados años de su destierro, y de generación en generación transmitíase la consoladora esperanza que hacía de Vos la maravilla de la creación, y la obra más acabada que podía salir de las manos del Todopoderoso. Os alabamos. Virgen Purísima, nos regocijamos en el cumplimiento de los deseos de nuestros padres.

Nuestra aspiración es ser en esta vida vuestros hijos más queridos, y bendeciros eternamente en el cielo. Amén.

Práctica.

Somos los hijos de las promesas; es nuestra Madre la Mujer por quien suspiraron los Patriarcas y los Profetas del pueblo de Dios: bendigamos por ello al Señor, y démosle gracias todos los días de nuestra vida.