Las reliquias más importantes de la Pasión del Señor que se encuentran en España son el Santo Cáliz o Santo Grial; el Sudario de Oviedo y el Lignum Crucis.

Tras un profundo estudio se ha demostrado la autenticidad de estas reliquias, por lo que es motivo de orgullo y de que vayamos a venerarlas con fe.

Según una tradición nunca desmentida, el sagrado vaso que Jesús usó en la Última Cena, el Santo Cáliz o Santo Grial, se halla en la Catedral de Valencia.

Está constituido por una copa de cristal de ágata, un basamento y unas asas. Al parecer solo el vaso de cristal de ágata lo usó Jesús el día que instituyó la Eucaristía. El basamento y las asas compuestas de joyas fueron agregadas hace siglos.

El Santo Sudario que tapó el rostro de Jesús se conserva en la Catedral de Oviedo. Normalmente hay una réplica y el original se expone en ocasiones especiales.

Los apóstoles veneraron esta santa reliquia con mucho respeto, así como sus sucesores en los primeros siglos. En el siglo VII ante la amenaza de las hordas persas la reliquia llegó a España y acabó recalando en la catedral de Oviedo, hasta la actualidad.

En el convento Santo Toribio de Liébana se halla desde hace más de 1000 años un gran trozo de la Cruz de Nuestro Señor, conocida con Lignum Crucis. Según los expertos pertenece a la parte izquierda del madero horizontal.

Debemos esta conservación a Santa Helena, que tanto hizo por la conservación de las sagradas reliquias. Llegó a España hace cinco siglos.