Muchos recordarán todavía la horrorosa catástrofe que tuvo lugar en Maenchestein (Suiza) hace algunos años. Pues bien; en aquel tren se encontraban dos mujeres que volvían de la peregrinación de Nuestra Señora de la Ermita de Einsiedeln. Apenas se instalaron en el vagón, empezaron a rezar juntas el Rosario, lo que provocó las burlas de los alegres grupos que se dirigían a una fiesta popular; pero ellas, insensibles a estas burlas de sus compañeros de viaje, continuaron su rezo, cuando el puente de Birse se hundió bajo el tren, que se precipitó en el río.

Al ser sacadas las dos piadosas peregrinas de los escombros, estaban sin conocimiento, sus vestidos hechos pedazos y empapados en sangre; pero ellas no tenían ni siquiera un arañazo en la piel. Esto fue tanto más maravilloso, cuanto que todos los viajeros del tren, sin excepción alguna, murieron, por lo cual bien puede atribuirse su milagrosa preservación a la protección de la Santísima Virgen, que invocaban con el Santo Rosario en el momento de la catástrofe. (P. Busscher.)

ELOGIOS PONTIFICIOS DEL ROSARIO

El Rosario es medio eficaz para honrar a Dios y a la Virgen y para ahuyentar los grandes males del mundo. (Sixto IV.)

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Redacción de Hispanidad Católica