Podemos correr el peligro, apoyados en las costumbres del famoso “que me hagan caso” de no enseñar a los jóvenes a decidir, ni a saber las consecuencias de nuestros actos, ni a asumir responsabilidades. Quizás somos culpables. La sociedad actual también se acomoda en eso, provocando que la juventud no sea capaz, alargando la adolescencia, creando infantiles sociales, personales o espirituales.

También te puede interesar...

Artículo anteriorSan Antonio celebra Misa y recupera el habla un endemoniado mudo
Artículo siguienteConozca los grandes beneficios que nos trae la corona de adviento
Hispanidad Católica
Redacción de Hispanidad Católica

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here
Este formulario recoge su nombre, email y consentimiento, para que podamos tener una trazabilidad de los comentarios que los lectores hacen en el sitio web. Para más información consulte nuestra política de privacidad, donde encontrará más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos sus datos.