Las Tres Fuentes: Cuándo agua brotó milagrosamente en la ejecución de San Pablo.

Algún tiempo después de El Gran Incendio de Roma en el año 64 D.C y antes del último año del reinado de Nerón en el 68 D.C., San Pablo Apóstol fue decapitado en Roma por orden del emperador. La referencia más antigua de su martirio se encuentra en la Primera Epístola de Clemente:

 

 

“Por razón de celos y contiendas Pablo, con su ejemplo, señaló el premio de la resistencia paciente. Después de haber estado siete veces en grillos, de haber sido desterrado, … y cuando hubo dado su testimonio delante de los gobernantes”

 

 

 

Debido a que era ciudadano Romano, Pablo fue decapitado en vez de crucificado. Se le ató a un pilar y se le decapitó, su cabeza rebotó tres veces, y cada vez que lo hizo, una fuente brotó milagrosamente. Los manantiales se llaman los Aquae Salviae.

 

 

 

En el siglo V, una iglesia se construyó sobre el sitio del martirio de Pablo, la cual hoy se llama La Iglesia de San Paolo alle Tre Fontane, San Pablo en las Tres Fuentes. En 1599, fue reconstruida bajo los auspicios del Cardenal Pietro Aldobrandini.

 

Durante la restauración de la iglesia en 1867, se encontraron fragmentos de un epitafio de mármol que databa del 689 D.C., el cual mencionaba el sitio como el del martirio de San Pablo Apóstol y que había sido renovado por el Papa San Sergio I.

 

“Ac palma posita est temporib. Dom Sergi Papa, annu secundu. [És el año 689].”

 

Hasta 1950, el agua de las fuentes se distribuía a los fieles peregrinos. Sin embargo, ese año las fuentes se sellaron después de que la contaminación hiciera inseguro beber sus aguas.

Tres cubiertas monumentales simbólicas se pusieron sobre cada una para marcar los lugares donde la cabeza de San Pablo tocó.

 

 

Hoy la iglesia está situada en terrenos de la Abadía de Tre Fontane, que cuenta con una gran placa de mármol que dice: “Lugar del martirio de San Pablo Apóstol, donde tres fuentes milagrosamente manaron”.

 

 

Adaptado de un artículo originalmente publicado por Billy Ryan en UCatholic.

 

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Redacción de Hispanidad Católica