Prácticamente en todos los países se están tomando medidas de prevención para la propagación del COVID-19, y una de las decisiones que los gobiernos han tomado a sido la de confinar a las personas en sus hogares. Tan solo se puede salir lo imprescindible y necesario.

Esta extraordinaria situación puede llevar a muchas personas a tener algún tipo de episodio ansioso, nerviosismo, tristeza y una derivada lista de trastornos de menor o mayor gravedad.

En pleno siglo XXI, donde la pornografía ocupa una de las cimas del mundo, siendo sus sitios web de los más visitados del planeta, a muchas personas que están luchando contra esta adicción, el estar encerrados en sus casas les va a traer muchas dificultades.

Si bien lo que se recomienda siempre para los adictos a este tipo de contenido adulto, es que hagan algún deporte, salgan a pasear, busquen otras aficiones, ahora parece que las recomendaciones se estrechan, y van a pasar mucho tiempo en casa, muy cerca de sus computadoras, televisión y teléfonos móviles, todo esto sumado a la ansiedad que causa esta situación de estar encerrado en casa y no poder moverse con libertad.

¿Qué les podemos recomendar a estas personas, en este momento?

  • Evitar conectarse a Internet, y sustituirlo por otras actividades que se pueden realizar en el hogar: Limpiar la casa, jugar a juegos de mesa, iniciarse en la lectura de un buen libro, rezar el Santo Rosario diariamente, hacer ejercicio en casa, conversar con la familia y amigos…
  • Si usa el Internet, que procure no estar nunca solo, si está solo, mantener la puerta de la habitación abierta.

Encomendarse a Dios y pedir la protección divina de la Santísima Virgen es fundamental.

Si tienen algún problema o tentación, no la dejen crecer y pónganle remedio urgentemente. Hablando telefónicamente con algún Sacerdote, ejerciendo alguna actividad de distracción etc.

Con Dios, venceremos.