San Juan María Vianney le explica a dos pastores protestantes uno de los milagros que vivió con la Eucaristía.

Vinieron dos ministros protestantes que no creían en la presencia real de Nuestro Señor en la Eucaristía.

Vianney les dijo: Yo les he dicho: ¿Creen ustedes que un pedazo de pan pueda irse solo e irse a posar en la lengua de alguien que se acerca a recibirlo?
Dijeron los pastores: No.
Escuchen, dijo el Santo: Había un hombre que tenía dudas sobre la presencia real de Jesús en la Eucaristía, pero él quería creer y le pedía a la Virgen le obtuviera la fe.
Pues bien, a mí me sucedió. Al momento en que este hombre se presentó para recibir la comunión, la santa hostia se fue de mis dedos, cuando él estaba a buena distancia, y se fue a posar en la lengua de este hombre.