Cuando el demonio se le aparecía al Santo Cura de Ars, solía gritarle siempre: ”Caerás al infierno”.

Le preguntaban; ¿Qué hace usted para defenderse del demonio?
Respondía: ”Me vuelvo a Dios, hago la señal de la cruz y digo algunas palabras de desprecio al demonio. Por lo demás, he advertido que el estruendo es mucho mayor y los asaltos se multiplican, cuando al día siguiente ha de venir algún gran pecador”.

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