“No nos habíamos percatado del problema hasta que una religiosa de clausura pidió si podíamos hacerles llegar algo de sustento, al menos para un plato de sopa al día“. Santos Blanco es uno de los 4 jóvenes empresarios españoles que ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para los conventos de clausura de su país. Una de las religiosas que da testimonio en el vídeo grabado para la campaña #tuclausuramiclausura
Lo hacen a través de la campaña #tuclausuramiclausura y de la web tuclausuramiclausura.org. Y es que, en sus propias palabras, “en algunos conventos de clausura empiezan a pasar hambre“.
AISLADOS
“Las religiosas de clausura se aíslan y nunca piden, pero ahora la situación ha cambiado”, explica Blanco. “Habitualmente estas comunidades viven de la caridad y de los productos que venden, que acostumbran a ser dulces u otros alimentos fabricados por ellas mismas: cirios, manualidades, objetos religiosos… También se nutren de lo que les llevan algunos fieles y las personas de los pueblos cercanos”. Pero ahora todo ha cambiado.
UN TERCIO DE LOS CONTEMPLATIVOS DE TODO EL MUNDO
Hay quien hasta ahora les acostumbraba a llevar verdura, fruta, huevos… Sin embargo, a causa del confinamiento, desde hace más de un mes nadie puede acercarse a los monasterios de clausura en España.
Son 8.273 monjas y 458 monjes, un tercio de los religiosos contemplativos de todo el mundo, de los cuales muchos no cuentan con recursos para los próximos días y necesitan que alguien les eche una mano.
“NOS SOSTIENEN CON SU ORACIÓN ”
Santos Blanco afirma que “las religiosas y religiosos de clausura aparecen muy pocas veces en los medios de comunicación y es muy fácil olvidarse de ellos, pero su labor es fundamental: nos sostienen con su oración y su vida”. “Ahora es el momento de ayudarles“, dice.
Cada religiosa se grabó un pequeño vídeo porque en pleno confinamiento era imposible que un equipo accediera a los monasterios.