Seguramente sí o es muy probable que esto pasase si este caso se diese, aunque para que haya pecado mortal tendrían que darse las debidas condiciones: por ejemplo omisión de auxilio a un moribundo, pleno conocimiento y pleno consentimiento.

Un sacerdote debe configurarse totalmente con Cristo y estar unido a Dios por la oración. La unión con Dios lleva inexorablemente a atender al prójimo y procurar el bien espiritual de las almas.

Los sacerdotes en estos momentos de la pandemia deben estar al lado de los enfermos de los moribundos y atender a las almas. Es verdad que hay un riesgo para la salud, pero la Iglesia se hizo fuerte en época de grandes pestes y grandes persecuciones.

El Padre Espinosa nos da la pautas de como debe actuar a un sacerdote con celo, viviendo la caridad y llevando a Dios a los más necesitados.