“Recen mucho; vienen tiempos difíciles”

En la noche del 17 de marzo, en una rápida llamada telefónica, dijo a un conocido:

“Nos vemos en el Paraíso… Recen el rosario… Manden un abrazo para todos”.

Infectado por coronavírus, el padre Cirillo Longo pasó las últimas horas de su vida terrena animando a los profesionales sanitarios que le atendían.

Partió para el cielo en pleno día de san José, el 19 de marzo, un día después de cumplir 95 años de edad.

Murió el día de san José, patrono de los sacerdotes, diciendo: “No tengan miedo, porque estamos todos en manos de Dios”

El Padre Cirillo nació en Saletto, Padua, el 18 de marzo de 1925. Tenía 78 años de profesión religiosa y 67 de sacerdocio.

Pertenecía a la provincia religiosa “Madre de la Divina Providencia”, de los padres orionitas. Entró en la congregación el 23 de octubre de 1937, en Tortona, norte de Italia, de manos del mismo Luigi Orione, el santo fundador de la congregación.

Fuente: Aleteia