Muchos enfermos de coronavirus se han acogido a la advocación de María Salus Populus Romani que salvó a Roma de la peste para poder curarse en esta pandemia. Gracias a Dios cada vez son más los curados y la pandemia del coronavirus va remitiendo, aunque no hay que bajar la guardia.

Breve historia de la imagen

La imagen de la Virgen Salus Populi Romani es la muy querida “Madonna” protectora de los romanos, justamente su nombre en latín significa Salvación del Pueblo Romano según cuenta Aleteia.

Esta imagen muy antigua, considerada “acheropita” (que en griego significa, que no fue pintada por manos humanas), es considerada muy milagrosa y realmente fue la “salvación” de la ciudad cuando fue invocada durante las guerras, hambrunas, pestes y epidemias.

La imagen se conserva en una de las basílicas papales, Santa María Mayor, y la tradición dice que fue pintada por san Lucas.

Son dos las leyendas que giran en torno a esta imagen. La primera cuenta que cuando los apóstoles Pedro y Juan en Palestina, convirtieron a un gran número de personas, decidieron construir una iglesia dedicada a la Madre de Dios, para reunir a la gente y pidieron a la misma Virgen de visitar la nueva iglesia, ella les respondió: “Vayan con alegría porque yo estaré con ustedes”.

Cuando los apóstoles llegaron a la iglesia encontraron una imagen de María que milagrosamente no había sido pintada por manos humanas. Luego la Virgen visitó el lugar, bendijo la imagen y esta comenzó a cumplir numerosos milagros

La segunda leyenda cuenta que cuando María estando ya en casa de san Juan, tenía con ella entre sus objetos personales una tabla de madera que antes pertenecía a su Hijo y que fue tallada por su padre adoptivo san José.

Un día que san Lucas fue a visitar a la Virgen, algunas mujeres pías que se encontraban con ellas pidieron al evangelista que por favor pintara la imagen de nuestra Madre en aquella tabla. Lucas pintó la imagen teniendo en cuenta los hechos que la misma Virgen le había contado sobre la vida de su hijo Jesús, relatos que luego transcribió en su evangelio.