Lejos de buscar sacar lo mejor de cada alumno, desde la escuela prusiana en tiempos de Napoleón, la educación no ha buscado hacer florecer los talentos y desarrollar las capacidades de los alumnos. Por el contrario, esta conferencia de la profesora de Historia del Arte Pilar Baselga demuestra que el desastre educativo no es una desgracia, sino un plan, un agenda, un proyecto deliberado de estupidización de la sociedad.