La portada del Oráculo: no es una enfermedad, es una herramienta para controlar a toda la población como si fuera ganado.

Os hablaba el otro día sobre la verdad y los medios, de cómo se puede “crear una realidad” hasta el punto de convertirla en “verdad”. Pues vamos con el siguiente paso que yo llamo el control remoto de la chini-enfermedad, pero antes un poco de vocabulario y de historia:

  • Endemia es una enfermedad típica de una zona geográfica determinada, como por ejemplo las zonas de minas de carbón que son endémicas de silicosis.

  • Epidemia es un pico de casos en un determinado tipo de enfermedad infecciosa como por ejemplo la gripe, que cada año tiene muchos más casos en invierno, pero luego vuelve a su nivel normal o “endémico”.

  • Pandemia es una generalización de una enfermedad infecciosa a nivel global, o sea, NO localizada en una zona concreta, digamos que es una epidemia mundial.

Lo que cambió en 2009 fue el modo en que la OMS trataba las pandemias, es decir, cuándo, cómo y por qué se declaraba una pandemia, y pasó con la gripe H1N1. Antes de 2009 se necesitaba sobrepasar un número o porcentaje de bajas en diferentes partes del planeta para declarar una pandemia, pero a partir de este cambio sólo se necesitan “casos” de la enfermedad, es decir, se pasó de gran número de muertos a gran número de casos de la enfermedad. Esto, sumado a que el concepto de pandemia estaba ya asociado con muertes masivas, ha contribuido a extender el miedo que la gente tiene hoy al bichivirus.

Es decir, que tenemos una palabra que da miedo, pandemia, cuyo significado o definición ha sido cambiada por la OMS, que es la organización que tiene la responsabilidad de “declararla”, y que curiosamente está dirigida por el señor Tedros, ampliamente conocido por su desastrosa gestión del cólera en su país, y últimamente por estar literalmente a sueldo del PCC (Partido Comunista Chino).

Explicados por encima estos conceptos, paso a explicaros mi teoría del control remoto del chinivirus:

  • Partimos de la base, y esto es sólo una “teoría”, de que haya una organización que quiere controlar a la población de una gran parte de países con unos determinados propósitos.

  • Esa organización podría “pagar” al encargado de la declaración de las pandemias (en este caso hablamos del director de la OMS) para que declare la pandemia del bichivirus basándose en la nueva definición que también cambió la OMS, es decir, basándose en un extendido número de casos de la enfermedad, no en un número determinado de muertes.

  • Una vez declarada la pandemia, la forma de “aumentar” el número de muertes es sencilla a la vez que demoníaca, sólo consiste en concentrar a los afectados en zonas pequeñas y cerradas con la excusa de “protegerlos”. Al hacerse con personas mayores y vulnerables, este proceso termina consiguiendo un alto número de muertes (residencias de mayores en España, USA, UK, …).

  • Para aumentar el número de casos de la enfermedad se usan los tests de distintos tipos. Si “consigues” que los tests den más positivos, tienes más casos, y como la enfermedad es mortal, ahí tienes ya conseguido el pánico. Los tests PCR se sabe que dan más positivos a medida que se aumenta el número de ciclos de las máquinas de análisis.

  • Si los casos de la enfermedad se te van de la escala que tenías planeada para tus intereses, sencillamente alteras los tests (reduciendo el número de ciclos de las máquinas de PCR por ejemplo) para que haya menos casos. Hemos visto a la OMS también cambiar sus declaraciones en este aspecto en los últimos días tras la subida de Biden al “poder”.

  • ¿Cómo sabes si la población sigue tus indicaciones?, muy fácil, con un “testigo” parecido a los indicadores luminosos de los coches, una mascarilla. Si el uso de la mascarilla es generalizado ya sabes que la gente tiene miedo y puedes relajarte con los casos, pero si no se usa lo suficiente o necesitas aumentar el pánico, sencillamente aumentas los casos con los ciclos de las máquinas de PCR.

Es decir, que tenemos una situación en la que podemos controlar las muertes con la concentración de pacientes vulnerables y con la declaración de la causa de la muerte (con bichivirus en vez de muerte POR bichivirus), una vez conseguido el pánico, podemos aumentar o disminuir el número de casos con los ciclos de los PCR, y encima tenemos el indicador de evolución del proceso de pánico: la mascarilla. ¿Os dais cuenta de por qué lo llamo yo el MANDO A DISTANCIA del bichivirus?. Hacen lo que quieren, aumentan o disminuyen las muertes y los casos como les da la reverenda gana con el fin de … Dios sabe qué. ¿Negocio con las vacunas por ejemplo?, ¿otros fines más siniestros relacionados con los “ideales globalistas”?. Repito, sólo Dios sabe qué.

Ludwig Ritter.