La lucha titánica entre dos tendencias, dos políticas, dos maneras de entender la vida de un país, eso es lo que estamos viendo en los primeros días de la “presidencia” de Biden: Trump mejoró la economía doméstica trayendo manufacturas y Biden pretende volver al modelo Obama, Trump consiguió la independencia energética del país y Biden está ya cancelando el permiso del oleoducto Keystone XL, Trump evitó al máximo los conflictos bélicos y Biden está ya pensando en enviar tropas a Siria, Trump procuró evitar al máximo el aborto y Biden está ya pensando en volver a financiar a Planned Parenthood, Trump construyó el muro y trató de evitar la inmigración masiva ilegal limitando a 15.000 el número de refugiados anuales que admitiría y Biden habla de 150.000 o más además de mitigar la acción de la patrulla fronteriza para permitir más flujo de entrada de ilegales, … 

Así podríamos seguir mucho más tiempo, porque los dos conceptos son contrapuestos, pero lo importante es identificar el motivo, por qué hacen eso, por qué son tan opuestos, y la respuesta es sencilla, llevamos un tiempo peleando entre patriotas y globalistas. Los patriotas son partidarios del control de la impresión del dinero por parte del estado, de favorecer la economía y producción domésticas, la independencia energética, productiva, industrial y militar, el amor y respeto por la patria, la bandera y la familia como base de la sociedad. Los globalistas quieren todo controlado por un gobierno mundial “no elegido”, el dinero creado por sus corporaciones privadas, quieren controlar las elecciones para poner al mando a los de su cuerda, favorecer la economía descentralizada para poder influir y controlarla, están en contra de la independencia de todo tipo también para influir y controlar, y eso del respeto por la patria y la bandera lo solucionan con el llamado “cancel culture”, es decir, tratar de borrar la historia y sus símbolos para que todo se olvide y puedan re-programar a nuestros hijos como quieran. Sobre los hijos, ¿qué os voy a decir?, también están intentando destruir la familia como base de nuestra sociedad.

Por eso es imposible un acuerdo entre los partidarios de Trump y Biden, por eso el país americano está literalmente dividido en dos (con más partidarios de Trump con diferencia), por eso todo este proceso que hemos vivido durante estos 4 años NO puede terminar así, NO va a terminar así. NO les podemos dejar que terminen con todo tal y como lo conocemos para “crear” un nuevo mundo a su gusto.

Ludwig Ritter.

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