La agenda 2030 está clara, gobierno mundial, control del dinero, control del trabajo, control de las personas, control de las mentes, destrucción de la clase media, destrucción de la familia, destrucción en fin, del sistema de vida occidental basado en el judeo-cristianismo. Pero, ¿cómo estamos de avanzados en ese plan?. No podía dejar de publicar aquí este artículo de nuestros amigos de El Diestro:

Alucinando nos hemos quedado al ver el Boletín Oficial del Estado y leer el anuncio de una convocatoria de empleo en la Diputación de Huesca. Se trata de un anuncio de oposiciones de auxiliar administrativo, concretamente diez plazas, de las cuales dos de ellas son reservadas para personas con discapacidad y una es reservada para personas transexuales.

Y lo más curioso es como se detalla la manera de acreditar que una persona es transexual en las bases de la convocatoria, se dice que “Para las personas transexuales, deberán aportar declaración jurada notarial en la que se identifiquen con un sexo diferente al que se les asignó al nacer o la presentación del Auto del Juzgado o del Registro Civil en el que se concede la rectificación registral del sexo”.

Es decir, si uno se va a una notaría y ante el Notario jura que se identifica con el sexo contrario al suyo, ya tiene todas las opciones para lograr un trabajo, pues seguramente haya pocas personas que quieran acceder a esa plaza por su condición de transexual.

¿Y qué ocurre con los asexuales?, con los que no se identifican con ningún sexo, pues estos seguramente exijan también la reserva de una plaza en próximas oposiciones.

En nuestra opinión un ataque a la igualdad de sexo consagrada por la Constitución en su artículo 14, porque, ¿por qué un transexual tiene más derecho a un trabajo público que una persona que no lo sea? La respuesta parece clara…

Huesca