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Hoy 6 marzo felicitamos a todos los Julianes, sólo en España hay casi 67.000, que celebran su santo en honor de San Julián de Toledo. Según el santoral católico hoy también es el día de San Evagrio, San Fridolino, San Marciano de Tortona, San Olegario, Santa Coleta Boylet, San Crodegango, Beata Rosa de Viterbo, San Quirico de Tréveris y San Victorino de Nicomedia, por lo que felicitamos a todos aquellos que celebran el santo en su honor.

En cuanto a San Julián de Toledo, sus amplios conocimientos de patrística latina y en especial griega (algo poco usual en Occidente) le valieron tal prestigio que el rey Wamba (672-680) lo nombró sucesor del obispo Quirico de Toledo (667-680) el 29 de enero de 680, esto es, obispo metropolitano de Toledo.

Ejerció durante una década su ministerio siguiendo el ejemplo de los grandes obispos Ildefonso de Toledo e Isidoro de Sevilla. Durante su gobierno diocesano aumentó notablemente el patrimonio de la biblioteca episcopal. Asistió a varios concilios de Toledo, concretamente el duodécimo en 681, el decimotercero en 683, el decimocuarto en 684 y el decimoquinto en 688, presidiendo los tres últimos y pronunciándose sin miedo en su Apologético sobre algunas conclusiones inaceptables que el Papa había asumido sobre la herejía monotelita una vez celebrado en 680 el concilio de Constantinopla. El XII Concilio de Toledo dio por válida la polémica penitencia administrada al rey Wamba y la unción del nuevo rey Ervigio. En el XV Concilio tuvo un papel destacado, ya que se confirmó la posición teológica de Julián sobre las dos voluntades de Cristo, tema al que se dedicaron 17 cánones. También obtuvo para su sede la primacía sobre todas las diócesis españolas. Por eso se le da el título de arzobispo de Toledo, aunque el término no se empleaba generalmente en aquella época.

Julián de Toledo fue escritor muy fecundo, aunque poco de ello se haya conservado; según José Luis Moralejo, su obra teológica posee “una cierta tendencia profética y esotérica”. Entre sus obras se cuenta un estudio del rito hispánico (la forma en que se celebraba la liturgia en territorio hispano antes del uso del rito romano), un libro contra los judíos y los tres volúmenes de los “Pronósticos”, que tratan de las cuatro Postrimerías. El santo sostiene en esta obra que el amor y el deseo de ir a reunirse con Dios bastan para acabar con el temor natural a la muerte. También afirma que los bienaventurados piden por nosotros en el cielo, que desean nuestra felicidad y que ven nuestras acciones, ya sea en la misma esencia de Dios o por ministerio de los ángeles, que son los mensajeros de Dios en la tierra.

Según su hagiógrafo y sucesor, Félix de Toledo, Julián murió el 6 de marzo de 690, a la edad de 58 años. Sus restos fueron depositados en la Iglesia de Santa Leocadia, aunque fueron trasladados durante las persecuciones de Abderrahman I a las cercanías de Oviedo, dando nombre a la localidad de Santullano.

La Archidiócesis de Toledo celebra su Fiesta el día 29 de enero, ya que ese día fue su toma de posesión de la sede toledana en el año 680. En el Martirologio Romano su festividad viene señalada a día 6 de marzo.